Guía completa

Una operación sencilla con un matiz que cuesta caro si se ignora

Sacar una bujía vieja y meter una nueva es, mecánicamente, de las intervenciones más simples que hay: desenroscar, colocar, apretar. Lo que marca la diferencia entre un cambio bien hecho y uno hecho deprisa es identificar la bujía exacta que pide tu motor. La rosca suele ser M14×1.25, pero hay excepciones; el alcance dentro de la cámara varía de un motor a otro; el electrodo puede ser sencillo, doble, triple o lateral; y el código térmico determina cuánto calor es capaz de disipar. Montar la referencia equivocada puede dar fallos de encendido, dañar la culata por una rosca demasiado larga que choca con las válvulas, o en casos extremos romper un pistón.

Cobre, platino o iridio: lo decide el fabricante, no el precio

  • Cobre: la bujía clásica, vida útil de 15.000 a 30.000 km. Cada vez menos frecuente, en motores sin gestión electrónica avanzada.
  • Platino: 60.000-90.000 km, un compromiso calidad-precio que aún se monta en algunos modelos.
  • Doble platino: algo más duradera, 80.000-100.000 km.
  • Iridio: 100.000-150.000 km, la que llevan la mayoría de motores actuales. Cuesta más por unidad, pero el coste por kilómetro recorrido termina siendo parecido al de las anteriores.

Cuando te ofrecemos un cambio, te decimos exactamente qué tipo lleva tu coche — lo marca el fabricante, no es una elección nuestra.

Lo que una bujía usada cuenta sobre el motor

Antes de descartarlas, las bujías retiradas se inspeccionan porque dan información real:

  • Beige o marrón claro: combustión correcta, todo normal.
  • Negra y seca: mezcla demasiado rica, revisar inyección o sondas.
  • Negra y aceitosa: consumo de aceite por segmentos o guías de válvula, una reparación de otro orden.
  • Blanquecina o gris: mezcla pobre o motor sobrecalentado.
  • Electrodo muy desgastado: kilometraje alto sin cambiar.
  • Aislante agrietado: detonación interna, por combustible incorrecto o avance excesivo.

Cuando algo de esto aparece, te lo decimos — es información que un escáner no siempre recoge.

Marcas de referencia

NGK y Bosch cubren la mayoría de coches europeos, japoneses y coreanos como equipo original. Denso es la referencia habitual en marcas asiáticas premium. No usamos bujías genéricas baratas: la diferencia de precio, entre 5 y 10 € por juego, no compensa lo que se pierde en durabilidad y prestaciones.